Permisos de aplicaciones

Privacidad personal en 2026: qué recopilan los navegadores, los sistemas y las apps

La privacidad personal en 2026 se entiende menos como un único escándalo por filtraciones y más como una recopilación diaria de datos que ocurre de forma silenciosa. Los navegadores, los sistemas operativos y las aplicaciones móviles registran distintos tipos de información para funcionar, mantenerse seguros y mejorar el rendimiento. La dificultad está en que los mismos datos técnicos también pueden utilizarse para crear perfiles de comportamiento muy precisos, especialmente cuando se combinan entre varios servicios. Saber qué se recopila y cómo limitarlo se ha convertido en una habilidad práctica para cualquier usuario.

Qué recopilan los navegadores modernos en 2026 (y por qué importa)

En 2026, los navegadores siguen recopilando datos básicos necesarios para las sesiones y la experiencia del usuario, como cookies, historial de navegación, información de autocompletado y tokens de inicio de sesión. Las cookies de origen se usan para funciones esenciales del sitio, mientras que las cookies de terceros pueden ser utilizadas por anunciantes y scripts de analítica integrados en múltiples sitios. Aunque mucha gente esperaba que el seguimiento entre sitios desapareciera por completo, este tipo de rastreo sigue existiendo para una parte importante de los usuarios, salvo que lo bloqueen de forma activa.

Incluso cuando las cookies se restringen, los navegadores pueden exponer datos del dispositivo y de la configuración que permiten la huella digital (fingerprinting). Esto incluye resolución de pantalla, fuentes instaladas, modelo del dispositivo, versión del navegador, zona horaria, ajustes de idioma y capacidades gráficas. La huella digital es difícil de detectar porque no depende de guardar un archivo en tu dispositivo, y diferentes señales pueden combinarse para crear un identificador bastante estable aunque borres las cookies con frecuencia.

Los navegadores también recopilan telemetría de seguridad y rendimiento. Esto suele incluir informes de fallos, detección de sitios sospechosos, comprobaciones de navegación segura e información sobre descargas peligrosas. Estas funciones tienen ventajas reales, pero aun así pueden revelar patrones, como qué sitios activaron alertas, qué extensiones estaban en uso y con qué frecuencia interactúas con determinados servicios.

Tendencias de rastreo que puedes esperar de los navegadores en 2026

El cambio más visible es que el seguimiento se está volviendo más dependiente del consentimiento, pero no necesariamente menos común. Los banners de consentimiento siguen siendo muy habituales y, en muchos casos, se diseñan para que el usuario pulse “aceptar” rápidamente. En la práctica, esto significa que muchas personas siguen permitiendo el rastreo simplemente porque rechazarlo resulta más lento o confuso.

Las funciones de privacidad en los navegadores mejoran, pero no son consistentes entre ecosistemas. Algunos navegadores aplican protecciones estrictas por defecto contra el rastreo entre sitios, mientras que otros ofrecen controles que requieren que el usuario comprenda ajustes técnicos. Como la mayoría de la gente nunca cambia los valores predeterminados, el nivel de privacidad real suele depender más del navegador elegido que de la intención del usuario.

En la UE y el Reino Unido, las exigencias de transparencia publicitaria están aumentando, sobre todo para servicios online de gran tamaño. Aunque estas normas no eliminan el rastreo, sí fomentan una divulgación más clara y limitan ciertos tipos de segmentación. Por ello, los anunciantes combinan cada vez más señales del navegador con datos de cuenta de origen, lo que hace que los ajustes de privacidad de las cuentas y servicios sean tan importantes como los del propio navegador.

Qué recopilan los sistemas operativos: telemetría, identificadores y vínculos con la nube

En 2026, los sistemas operativos suelen recopilar telemetría de diagnóstico y uso, incluyendo identificadores del dispositivo, versión del sistema, modelo de hardware, rendimiento de batería, registros de estabilidad y características de red. Esto ayuda a detectar errores, mejorar la compatibilidad y desplegar parches de seguridad con mayor fiabilidad. El problema es que la telemetría puede revelar cómo utilizas tu dispositivo, incluyendo patrones de actividad, funciones preferidas y, en algunos casos, el comportamiento de ciertas apps.

Los sistemas operativos móviles también gestionan identificadores publicitarios y permisos. Incluso si un usuario bloquea el rastreo del navegador, el ecosistema de aplicaciones puede seguir rastreando mediante identificadores publicitarios y analítica interna. Los sistemas incorporan cada vez más paneles de privacidad para mostrar el uso de permisos, pero los ajustes por defecto suelen favorecer el intercambio de datos, salvo que el usuario desactive de forma activa la analítica opcional y la personalización.

La integración con la nube es otro factor de privacidad que ha ganado peso. Las copias de seguridad, la sincronización y las funciones basadas en IA pueden procesar datos fuera del dispositivo, incluyendo fotos, mensajes, documentos y entradas de voz, según la configuración. Cuando la información personal se mueve a servicios en la nube, el riesgo principal pasa a ser la seguridad de la cuenta, los permisos de acceso y la retención a largo plazo, no solo lo que ocurre localmente.

Ajustes que merece la pena revisar en tu dispositivo en 2026

Empieza por el uso compartido de diagnósticos y la personalización. La mayoría de sistemas operativos permiten reducir la analítica opcional, las recomendaciones personalizadas y el envío de datos de uso que no es imprescindible para la seguridad. Los nombres de los ajustes varían, pero el enfoque más eficaz es desactivar todo lo que se describa como “mejorar servicios” o “ayudar a personalizar la experiencia”, salvo que lo quieras de forma consciente.

Después, revisa los permisos de ubicación y Bluetooth. Muchos usuarios mantienen la ubicación precisa activada por comodidad, pero la mayoría de apps cotidianas funcionan bien con ubicación aproximada. El escaneo por Bluetooth suele pasar desapercibido, aunque puede utilizarse para seguimiento por proximidad y recopilación de datos en determinadas categorías de aplicaciones. Limitar estos permisos reduce la cantidad de información de comportamiento que se puede recopilar de forma pasiva.

Por último, trata la seguridad de la cuenta como parte de la privacidad. Si tu móvil o tu ordenador sincronizan información sensible con servicios en la nube, activar una autenticación fuerte y revisar los dispositivos conectados resulta esencial. Una cuenta segura marca la diferencia entre una exposición limitada y un compromiso total de datos, porque la nube puede contener años de historial personal en un solo lugar.

Permisos de aplicaciones

Qué recopilan las apps en 2026: permisos, comportamiento y creación de perfiles

Las aplicaciones pueden ser más invasivas que los navegadores porque pueden solicitar acceso directo a funciones sensibles del dispositivo, como contactos, cámara, micrófono, fotos, almacenamiento, descubrimiento de red local y ubicación continua. Algunas apps necesitan realmente estos permisos para funcionar, pero muchas los piden para mejorar la segmentación, medir la interacción o alimentar analíticas de terceros.

En 2026, la analítica de comportamiento dentro de las apps es detallada y, a menudo, continua. Un seguimiento típico incluye qué pantallas abres, dónde pulsas, cuánto tiempo te detienes, qué buscas, qué ignoras y a qué vuelves más tarde. Incluso sin tu nombre, ese patrón puede vincularse a ti mediante identificadores del dispositivo, inicios de sesión y socios de rastreo compartidos.

Otro aspecto es la compraventa de datos y el enriquecimiento de perfiles. La información compartida en formularios de registro, programas de fidelización y suscripciones de marketing puede combinarse con datos de uso de apps para construir perfiles más sólidos. Por eso, la privacidad en 2026 no depende solo de los permisos, sino también de reducir cuentas innecesarias y evitar compartir el mismo número de teléfono o correo electrónico en muchos servicios sin relación.

Una rutina de privacidad realista para apps que no te quite horas

Una vez al mes, revisa los permisos de las aplicaciones y elimina el acceso “siempre permitido” cuando no sea esencial. Prioriza ubicación, micrófono, cámara, contactos, Bluetooth y acceso a fotos. Muchos móviles ya muestran cuándo una app utilizó por última vez un permiso sensible, lo que facilita detectar servicios que acceden a datos de forma inesperada o en segundo plano.

Reduce la vinculación entre servicios limitando los inicios de sesión de terceros y evitando opciones innecesarias de “iniciar sesión con cuenta social”. Son cómodas, pero facilitan que los datos se unan entre distintos servicios. Usar correos separados para suscripciones y apps no esenciales reduce la facilidad con la que tu comportamiento se asocia a una sola identidad.

Sé realista sobre lo que la privacidad puede y no puede hacer. Puedes ajustar todos los permisos correctamente y aun así estar expuesto por datos recopilados en otros lugares. El hábito más eficaz es compartir menos información desde el principio, mantener permisos mínimos y entender que muchas apps “gratuitas” se financian a través de atención y datos.